Ejercicios Hipopresivos

¿Qué son?

Son ejercicios posturales y respiratorios que implican a un porcentaje muy elevado de músculos y que disminuyen la presión intra-abdominal. Es un concepto global nuevo, donde se trabaja todo el organismo.

 

¿Cómo funcionan?

Aquí os mostramos dos vídeos que pertenecen al grupo de profesionales que han formado a nuestros fisioterapeutas.

 

Para explicarlo, tenemos que imaginar nuestro abdomen como un globo. Mediante la práctica correcta de los ejercicios hipopresivos, se crea un vacío dentro del abdomen, que activa todas las paredes, elevando las vísceras e involucrando toda la musculatura respiratoria y postural, creando ese efecto de “ombligo hacia adentro”.

En vez de abombar el globo (como en los abdominales clásicos) lo colocamos y lo estiramos, mediante los músculos posturales.

Así, todas las paredes del mismo, funcionarán conjuntamente como una faja de contención, que reaccionará y gestionará adecuadamente las presiones (empuje en algún punto del “globo abdominal”), que se generan con esfuerzos, prácticas de algún deporte (sobre todo de impacto: correr, trampolín…), y actividades de la vida diaria (toser, gritar, reir…).

 

Beneficios

– Recuperación postparto.

– Tonificación de musculatura abdómino-perineal con reducción de perímetro de la cintura.

– Prevención y mejora de problemas de espalda.

– Prevención de hernias abdominales, inguinales, urogenitales…

– Recuperación de incontinencias urinarias y prolapsos uterinos.

– Mejora del rendimiento deportivo.

 

Diferencia con los “abdominales clásicos”

– Los abdominales clásicos trabajan principalmente fibras rápidas y acortando el músculo.

– Los hipopresivos trabajan las fibras lentas, (más abundantes en los músculos abdominales, por ser su función de soporte), y alargando el músculo.

– Los hipopresivos tiene la ventaja de que al entrenar globalmente, responden todos juntos de manera adecuada ante cualquier situación que aumente la presión interna.

– Los hipopresivos trabajan, además de los músculos abdominales, la musculatura respiratoria y las diferentes cadenas musculares que intervienen en la postura.

Los EFECTOS se notan desde el primer día, consiguiendo una gran forma física a nivel de todo organismo. Trabajamos tonicidad, flexibilidad y movilidad, a través del sistema músculo-esquelético y respiratorio, influyendo globalmente en la postura, circulación, vísceras, musculatura abdominal, suelo pélvico…

 

¿DÓNDE puedo recibir formación de los ejercicios hipopresivos?

En www.lowpressurefitness.com encontrarás los profesionales avalados, y por supuesto, encontrarás a Fisioleón, Clínica de fisioterapia y a su fisioterapeuta, Sonia Gutiérrez, formada en técnicas hipopresivas nivel experto.

Infórmate en nuestra Clínica de nuestros horarios y formación.

Esguince de Tobillo: Ligamentos a los que afecta y formas de actuar

Es el estiramiento más allá de los límites fisiológicos de los ligamentos que componen la articulación del tobillo en su cara externa o interna.

 

Los ligamentos que forman la articulación del tobillo en su cara externa son:

 

  • Ligamento Peroneo-Astragalino Anterior (LPAA). Es el que más veces se lesiona. Su tensión aumenta con los movimientos de flexión plantar, supinación e inversión.
  • Ligamento Peroneo-Calcáneo (LPC). De los tres ligamentos es el más elástico.
  • Ligamento Peroneo- Astragalino Posterior (LPAP). Su función es la de estabilizar el desplazamiento posterior del Astrágalo. Es el ligamento más resistente y rara vez se lesiona, excepto en los traumatismos graves del tobillo.

Por la cara interna se presenta un Ligamento Lateral interno que tiene 4 haces.

la foto

El esguince de tobillo, según su gravedad, se clasifica en:

 

  • Grado I: Estiramiento ligamentoso leve, poca o ninguna inflamación, pequeña afectación funcional, estabilidad totalmente conservada, y dolor moderado.
  • Grado II: Estiramiento ligamentoso más importante con rotura parcial del ligamento, mucho dolor, inflamación importante con pérdida de estabilidad y hematoma.
  • Grado III: Rotura completa del ligamento lesionado, gran inflamación y hematoma, impotencia funcional, inestabilidad.

Los factores de riesgo que predisponen al esguince de tobillo y que también son causas de recaídas y de la cronificación de la lesión son: esguinces anteriores, pies con mucho arco plantar, hiperlaxitud ligamentosa, atrofia de músculos peroneos, acortamiento de tendón de Aquiles…

La forma más frecuente de que se produzca un esguince es apoyado sobre los dedos y con el pie hacia dentro del tobillo (flexión plantar, inversión y aducción).

 

Forma de actuar

 

Lo primero que debemos hacer es elevar la pierna y poner hielo (preferentemente picado) o una bolsa de guisantes del congelador pues se adapta mejor a la zona lesionada y siempre protegiendo la piel para no quemarla. La frecuencia será de 15 minutos cada hora, durante las primeras 24-48 horas.

La visita al médico es obligatoria para que descarte, con una radiografía, la presencia de posible fractura o fisura ósea. El esguince de grado III o rotura completa requiere cirugía reparadora e inmovilización.

Una vez descartada la lesión ósea y siendo un esguince de grado I-II podemos acudir al fisioterapeuta para que comience el tratamiento, no debiendo poner escayola o férula inmovilizadora completa.

Cuando se produce esta lesión, a veces viene acompañadas de alteraciones en la estructura de la articulación, como subluxación del Astrágalo sobre el Calcáneo, restricción en los movimientos de Tibia o Peroné, restricción en movimientos de Escafoides y Cuboides, pérdida de movilidad de Astrágalo respecto a Tibia y Peroné, o limitación articular del Calcáneo.

 

Tratamiento con el Fisioterapéuta

 

  • Drenaje linfático o masaje evacuatorio de edema.
  • Masaje tipo cyriax sobre ligamentos dañados con la finalidad de ordenar las fibras lesionadas y evitar la formación de adherencias.

  • Manipulación cuando existan las restricciones óseas vistas anteriormente, previa realización de los tests articulares.

  • Movilización de la articulación.

  • Realización de ejercicios propioceptivos encaminados a la mejora del equilibrio, control del movimiento, situación espacial, etc.

  • Colocación de vendaje tipo Kinesiotape

  • Electroterapia analgésica

  • Relajación mediante masaje y estiramiento de músculos peroneos, tibial anterior y tríceps sural (en fase aguda).

  • Potenciación de los músculos anteriores en fase posterior.